
Onuva en Guatemala

Corría el día 21 de Noviembre último,
fiesta de la Presentación de la Virgen María en
el Templo cuando, allá, en la diócesis de
Jalapa, Guatemala, la
Comunidad de Onuva, con su Pastor D. Julio Cabrera, hacía la
bendición de la Obra de Onuva, que daba inicio a la nueva
misión del Cristo de Esquipulas, para los hermanos
más pobres del lugar.
Como ya se había discernido, decidido y luego fue
unánimemente ratificado por la VI Asamblea General y con la
bendición del Sr. Cardenal Amigo Vallejo, está en
marcha la fundación de una nueva casa de la Comunidad Anav o
Fraternidad de la Madre de Dios en Guatemala.
El lugar providencialmente elegido, fue
una de las zonas más empobrecidas de la Diócesis
de Jalapa, San Carlos Alzatate. En Mayo por decreto del Sr. Obispo
Diocesano, Monseñor Cabrera, quedó constituida la
Comunidad Anav en la Diócesis de Jalapa, se
compraron los terrenos en Julio y un arquitecto -dicen que uno de los
mejores del país- generosamente ha hecho el
diseño de la futura obra social destinada a la
educación de los niños, como hizo la comunidad en
El Salvador y a la atención de enfermos desahuciados y
específicamente mentales, que en esta zona de Guatemala es
una enfermedad endémica.
El día 21 de Noviembre, fiesta de la Presentación
de la Virgen y vísperas de Cristo Rey, una fiesta celebrada
mucho en la Comunidad y con profundo sentido en nuestra
espiritualidad: el Mesías Rey tiene por Palacio y Santuario
una cueva de animales. Habita una casa humilde en Nazaret, sometido a
la ley del trabajo como todo hombre. En la hora de anunciar la Buena
Noticia del Evangelio no tenia donde recostar la cabeza, Anav,
acercándose misericordiosamente a los leprosos, cargando
sobre sí su impureza, los ha hecho puros" (Lc. 5,12-14)
Perdonando a los pecadores y haciéndote amigo de ellos, has
ganado sus corazones para Dios (Lc 19, 1-10)
Sin rechazar a los grandes y poderosos, a los ricos del mundo les
hiciste saber con mucho amor, que sólo se
salvarían compartiendo con los más pobres (Mc.
10, 21-23)
"La gente es sencilla, acogedora ¡hay tanta
pobreza! Falta todo, pero sonríen, se les ve felices"
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A todos los invitaste a compartir para que el mundo fuese tu Reino:
presencia de Dios y todos una familia de hermanos (Lc. 14, 12-14)
...antes de entregarte a la muerte en cruz, te hiciste esclavo de
todos, lavando los pies a tus amigos (Jn. 13, 1-20)
Nuestro Rey tiene por cetro una caña y por corona una corona
de espinas.
Su vestido real, un manto de burla.
Su trono, la cruz. (Libro de Vida, cap. 2)
El P. Víctor Manuel Alvizúrez, párroco
de San Carlos Alzatate, tuvo una intuición que luego nos
dijo, llevar en procesión la imagen de la Virgen de las
Gracias, desde la Parroquia a la pequeña Capilla de la
Comunidad en la Misión, el Sr. Obispo lo supo y quiso estar
presente. ¡Nosotros que al estilo de la Comunidad
queríamos llegar y estar sin más,
discretamente...!
El Sr. Obispo presidió en la sede de la Parroquia la
Eucaristía y nos presentó al Pueblo que llenaba
el Templo. La imagen de la Virgen, al lado del altar, los agentes de
pastoral la habían puesto en unas andas adornadas con flores
preciosas.
En la predicación Monseñor Cabrera nos
dejó sorprendidos de cómo ha penetrado en la
realidad comunitaria que intentamos encarnar. Habló que el
espíritu de la Comunidad era vivir como los primeros
cristianos; de ahí el hecho de las diferentes vocaciones:
sacerdotes, consagrados/as y familia; de la importancia de la Palabra
escuchada y vivida hasta hacernos palabras vivas en la que todos, en
nuestras obras, pudieran leer la Biblia ¡Dios mío,
qué alto puso el listón, qué lejos de
vivir así!...
Habló de cómo la Comunidad se alimentaba de la
Eucaristía como raíz y quicio de la vida
celebrada y adorada y de la opción por los pobres, por eso
el proyecto de hacer un centro para la acogidad de enfermos y el
trabajo con los niños y jóvenes.
Dijo algo que nos conmovió: fue el Señor de
Esquipulas (de tan arraigada devoción en toda Guatemala y
Centroamérica) quien inspiró esta Obra en nuestro
País. Ellos quisieron hacer esa Obra cerca de aquel
Santuario, pero la mano del crucificado los guió hasta
aquí, donde Él está presente en tantas
formas de crucifixión.
Pero como dice el documento “Novo Millennio
Ineunte”, que luego nos entregó:
“Jesucristo tiene efectivamente un rostro doliente, pero
también resucitado, dignificar la vida de los más
pobres y hacer presente la vida del Resucitado en la Iglesia y en este
mundo.
Terminada la Santa Misa, el Sr. Obispo, revestido con mitra y
báculo, fue detrás de la Virgen hasta la
Misión.
Fue una experiencia espectacular, aquel gentío alrededor de
la Virgen y su pastor, nos hacía pensar en
Pentecostés. Al llegar a casa Monseñor dio la
bendición, había caído la noche.
Ha llegado la hora de la misión, lo queremos vivir con fe y
alegría, apoyados en el texto del evangelio de Marcos 6,
7-13 “comenzó a enviarlos de dos en dos... ellos
marcharon y predicaban la conversión. Expulsaban muchos
demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.
Ya hemos visitado diferentes comunidades (así llaman
aquí a las aldeas).
San Carlos Alzatate tiene unos 17000 habitantes y 8000 niños
sin cédula repartidos por la montaña.
Subir a algunas comunidades nos ha parecido un auténtico
safari: caminos de tierra con desniveles de hasta 1000 metros de
altitud, con inmensos barrancos y quebradas ¡no me imagino
esto en invierno!
La gente es sencilla, acogedora, ¡hay tanta pobreza! Falta
todo, pero, sonríen, se les ve felices.
Hemos visitado las comunidades de: El Sauzal, la Esperanza y el Bosque,
en la montaña Santa María Xalapan, perteneciente
a la cuasi-parroquia de Candelaria, anexada a la de Alzatate.
Allí viven 60000 habitantes. Todo es impresionante. Salvando
las distancias entre nuestro mundo opulento y un país como
Guatemala “en vías de desarrollo...”,
los templos en los que hemos celebrado la Eucaristía y nos
hemos encontrado con las diferentes comunidades, se parecen a nuestra
Nave de Onuva, apenas un espacio grande a dos aguas con techo de
lámina de zinc y suelo de cemento.
¡Cuántos jóvenes!
¡Cuántos niños! Las celebraciones han
durado dos horas y aquella gente ha esperado horas a que llegara el
Padre, luego nos han invitado a café, si era media tarde y a
cenar si era noche. Todo tan digno, tan limpio. Siempre sopa de gallina
criolla.
La pobreza es indescriptible, pero se ve a la gente feliz.
¡Cuánto hay que hacer por estas tierras!
¡Todo proyecto, cualquiera es necesario!
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